Contacto

Coral Polifónica

Nuestra Señora de la Merced

 correo

 Presidente: Alejandro Las Heras - tlfno: 665285568
Lugar: Parroquia Ntra.Sra.de la Merced
tlfno: 917739829
C/ Corregidor Juan Fco.de Luján, 101 (Madrid)
Metro Artilleros
EMT: 8,20,32,100

Historia

CAPÍTULO II

LA CORAL SE ESTRUCTURA (1981 – 1984) 

La figura del jefe de cuerda como responsable del aprendizaje y rodaje de cada voz en conjunto, descargaba un peso considerable de los hombros del director. Merche y Ana en sopranos, Maribel e Isabel en contraltos, José Ramón y yo en bajos, y el propio Carlos con tenores, imprimieron una aceleración en el engrandecimiento del repertorio musical. Además yo a petición de Carlos asumí el puesto de subdirector en ensayos y algunas actuaciones.

Como institución sin ánimo de lucro y con fines culturales tuvimos que acoplarnos a las exigencias legales de la ley da asociaciones. Por ello fue redactado un estatuto que sancionaba los derechos y deberes de los miembros, el nombramiento de una Junta Rectora elegida por sufragio universal, regida por el Presidente del coro, un escudo, un sello, un CIF, una cuenta bancaria... y hasta un uniforme para las actuaciones.

Las mujeres sustituyeron la blusa blanca y falda negra por túnicas azules, y los caballeros unificaron su atuendo con la adquisición de pantalón gris y corbata de color burdeos.

Con los beneficios obtenidos en algunas actuaciones se pagaban las fotocopias de partituras, los desplazamientos, la fabricación de bancos para los conciertos en nuestra sede, una excursión anual. Con ello se consiguió que ningún coralista tuviese que rascarse el bolsillo para estar dentro de él.

Los retos musicales se sucedían sin cesar: “Dies santificatus” de Palestrina, la primera obra contrapuntística, “Hallelujah” de Haendel, “Ave verum corpus” de Mozart, una serie de responsorios de Tomás Luis de Victoria como “Jesu dulcis memoria”, “O vos omnes”, “Caligaverunt oculi mei”, “Judas mercator pessimus” o “Popule meus”, y que nos permitieron realizar los oficios completos de Semana Santa, Via Crucis incluido, durante algunos años.

Nuestro concierto navideño se hizo legendario pues se apiñaban en nuestra parroquia aficionados de todo el barrio, y fue un banco de pruebas para introducir villancicos con arreglos de Carlos (“Guíame a Belén”, “El Niño Dios”, “El pastorcillo”, “Corre mi borrico”, “Noche de paz” y “Hacia Belén”) y míos (“Navidades blancas” y “El cant dels ocells”).

También se incorporó en el mes de junio el Concierto de Primavera dedicado a la música profana y del folklore español y mundial con canciones como “Adiós Granada”, “Negra sombra”, “Pajarito que cantas”, “El Lino”, “El Romeral”, “Habanera divina”, “Era una flor”, “Castellana” y la sin par “Marinero”.

Cantamos en muchas iglesias destacadas de nuestra capital como “Santa Cruz” o “Santa María la Antigua” de Vicálvaro, y hasta participamos en el programa radiofónico “Clásicos Populares” de Radio Nacional de España.

Nada parecía interponerse en el futuro de la Coral, hacer peligrar su existencia, y sin embargo en menos de un año la situación daría un vuelco inesperado y peligroso, que nos encaminó a la primera crisis de nuestra historia.

No os impacientéis, como nos vimos inmersos y como salimos será el asunto del próximo capítulo.